Logo del Instituto

Las Pruebas, revisión, diagnóstico, tratamiento y seguimiento de afecciones oculares representan el proceso integral mediante el cual un oftalmólogo evalúa, confirma y maneja cualquier condición que afecte la salud visual. Es un ciclo continuo de atención que garantiza que cada paciente reciba un manejo adecuado desde la primera consulta hasta la resolución o control estable de su condición.

¿En qué consiste?

Este servicio abarca varias etapas que funcionan como un sistema completo de cuidado ocular:

  • Pruebas diagnósticas: estudios que permiten evaluar estructuras del ojo y su función, como medición de presión intraocular, OCT, topografía corneal, campimetría, fotografías de retina, entre otros.
  • Revisión clínica: examen detallado del ojo para identificar signos de enfermedad, evaluar síntomas y determinar el estado general de la visión.
  • Diagnóstico: interpretación de los hallazgos para identificar condiciones como glaucoma, cataratas, alergias oculares, ojo seco, retinopatía diabética, degeneración macular, infecciones, entre otras.
  • Tratamiento: puede incluir medicamentos, terapias, procedimientos con láser o cirugías, según la naturaleza y severidad de la afección.
  • Seguimiento: monitoreo periódico para evaluar la respuesta al tratamiento, ajustar el plan según la evolución y prevenir complicaciones o recaídas.

¿Para qué sirve?

  • Detectar afecciones oculares de manera precisa y temprana, incluso aquellas que pueden avanzar sin síntomas.
  • Aplicar el tratamiento adecuado y oportuno para aliviar molestias, detener la progresión de la enfermedad y proteger la visión.
  • Asegurar un control continuo, permitiendo ajustar el manejo según la evolución y garantizando la mejor salud visual posible a largo plazo.