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El **desgarro o desprendimiento de retina** ocurre cuando la retina —la capa interna del ojo que capta la luz— se rompe o se separa de la pared ocular que la nutre. Un desgarro puede permitir que el líquido intraocular se filtre por debajo de la retina, provocando su desprendimiento. Este proceso interrumpe el funcionamiento normal de las células retinianas y puede causar pérdida de visión si no se trata con urgencia. Es una condición seria que requiere evaluación oftalmológica inmediata para preservar la visión.

TABLA DE CONTENIDO

DESCRIPCIÓN:

  • Desgarro de retina: ruptura en la retina causada comúnmente por tracción del humor vítreo.
  • Entrada de líquido bajo la retina, que puede avanzar hacia un desprendimiento si no se trata.
  • Desprendimiento de retina: separación de la retina de la capa que la nutre, interrumpiendo su función.
  • Síntomas súbitos como destellos de luz (fotopsias), aumento de moscas volantes o sombra en el campo visual.
  • Pérdida de visión periférica, que puede progresar hacia pérdida visual más extensa.
  • Condición urgente, ya que el daño puede ser rápido y requiere tratamiento inmediato.
  • Mayor riesgo en personas con miopía alta, antecedentes familiares, traumatismos o cirugías oculares previas.

SÍNTOMAS:

  • Destellos de luz (fotopsias), especialmente en la visión periférica.
  • Aumento repentino de moscas volantes, a veces en forma de puntos negros, hilos o manchas móviles.
  • Sombra o “cortina” que avanza desde un lado del campo visual.
  • Pérdida de visión periférica, que puede progresar rápidamente.
  • Visión borrosa o distorsionada.
  • Disminución súbita de la agudeza visual, especialmente si el desprendimiento es extenso.

CUIDADOS PRIMARIOS:

  • Buscar atención oftalmológica inmediata, ya que es una emergencia que requiere evaluación y tratamiento especializado sin demora.
  • Evitar movimientos bruscos de la cabeza o el cuerpo, para reducir la progresión del desprendimiento.
  • No frotar los ojos ni aplicar presión sobre ellos.
  • Mantener reposo relativo, preferiblemente en posición indicada por el especialista si ya se ha consultado.
  • Evitar actividades físicas intensas, incluidas levantar peso, correr o agacharse repetidamente.
  • Proteger el ojo de traumatismos, especialmente si ya existe un desgarro diagnosticado.
  • Seguir estrictamente las indicaciones del oftalmólogo después de la evaluación, ya sea para cirugía, láser o seguimiento cercano.

¿POR QUÉ DEBO VISITAR AL OFTALMÓLOGO?

Acudir al oftalmólogo ante la sospecha de un desgarro o desprendimiento de retina es crucial porque estas condiciones pueden avanzar rápidamente y causar pérdida permanente de visión si no se tratan de inmediato. Solo un especialista puede identificar el origen de los síntomas —como destellos, moscas volantes o sombras en el campo visual— y aplicar tratamientos urgentes como láser o cirugía para evitar que el daño progrese. Una evaluación temprana puede marcar la diferencia entre preservar la visión o perderla de forma irreversible.