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Las **alergias oculares** son una reacción inflamatoria de la conjuntiva causada por la exposición a alérgenos como polvo, polen, ácaros o pelo de mascotas. Esta respuesta del sistema inmunológico provoca **picor, enrojecimiento, lagrimeo y sensación de ardor**, y suele presentarse en ambos ojos. Aunque no afectan la visión de forma permanente, pueden ser muy molestas y tienden a reaparecer según la temporada o el contacto con los desencadenantes.

TABLA DE CONTENIDO

DESCRIPCIÓN:

  • Inflamación de la conjuntiva causada por una reacción alérgica a sustancias como polen, polvo o ácaros.
  • Picor intenso, considerado el síntoma más característico.
  • Enrojecimiento ocular debido a la irritación.
  • Lagrimeo excesivo o sensación de ojos llorosos.
  • Hinchazón de párpados en casos moderados o severos.
  • Secreción acuosa y transparente, a diferencia de infecciones bacterianas.
  • Afectación generalmente bilateral, ya que ambos ojos reaccionan al alérgeno.
  • Síntomas recurrentes o estacionales, dependiendo del desencadenante.

SÍNTOMAS:

  • Picor intenso, el síntoma más característico.
  • Enrojecimiento ocular por irritación de la conjuntiva.
  • Lagrimeo excesivo o sensación de ojos llorosos.
  • Ardor o escozor, especialmente al exponerse al alérgeno.
  • Hinchazón de párpados, en grados variables.
  • Secreción acuosa y transparente, no espesa.
  • Sensación de arenilla o cuerpo extraño.
  • Afectación de ambos ojos

CUIDADOS PRIMARIOS:

  • Evitar frotarse los ojos, ya que aumenta la irritación y la inflamación.
  • Aplicar compresas frías para reducir picor, enrojecimiento y hinchazón.
  • Usar lágrimas artificiales para lavar alérgenos y aliviar la sequedad o ardor.
  • Mantener ventanas cerradas en días de alto polen y usar aire acondicionado con filtros limpios.
  • Lavar manos y rostro después de estar al aire libre para eliminar alérgenos.
  • Evitar el uso de lentes de contacto durante episodios intensos, si causan molestia.
  • Reducir la exposición a desencadenantes como polvo, mascotas o humo.
  • Seguir el tratamiento indicado por el oftalmólogo, especialmente si se requieren antihistamínicos oculares.

¿POR QUÉ DEBO VISITAR AL OFTALMÓLOGO?

Acudir al oftalmólogo ante la sospecha de alergias oculares es importante porque muchos de sus síntomas —como enrojecimiento, picor o lagrimeo— pueden confundirse con infecciones u otras condiciones que requieren tratamientos distintos. El especialista puede identificar el tipo de alergia, descartar causas más serias y recomendar el manejo adecuado para aliviar los síntomas y prevenir recurrencias. Una evaluación profesional también ayuda a evitar el uso inadecuado de gotas o medicamentos que podrían empeorar la irritación ocular.